Hay un favorito que perdura y perdura en el tiempo, y es esa famosa pareja: Blanco y negro. Pureza, armonía y poder, son algunas de las representaciones de esta combinación minimalista por excelencia. 
Así siento que tomo provecho de la versatilidad que ofrecen estos poderosos y contrastantes colores, con los que me siento segura para cualquier ocasión, como lo fue parte de esta mañana.
Un pantalón con estampado de cuadros, de un corte alto, siguiendo el juego del blanco y negro. Y el monocromático como un elemento divertido y foco de atención en mis piernas.

Stilettos negros con detalle metálico, además de alargar mi figura, tengo muchas excusas —como amarlos— para aprovechar y llevar uno de los calzados más elegantes. 
Los abrigos de pelos siguen siendo un must have y lo corroboramos una vez más durante este año durante la Semana de la Moda. Yo no me resisto a ellos, por ello también llevo el mío. Indudablemente es un elemento que hará lucir siempre una imagen sofisticada. 
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